Todos los artículos de nuestras colecciones están diseñados para perdurar en el tiempo. Aquí te damos algunos consejos para hacer que tus prendas duren tanto como fueron diseñadas para hacerlo.
GUÍA DE CUIDADO DE LA LANA
• No es necesario lavar la lana después de cada uso, ya que sus fibras tienen una capa protectora natural que las hace resistentes a la suciedad y al polvo. En su lugar, cuelga las prendas al aire para ventilarlas.
• Lava las prendas a máquina o a mano. Si es a máquina, sigue las instrucciones de lavado, usa un centrifugado corto y un detergente suave. Evita el uso de suavizante, ya que recubre las fibras y las hace menos transpirables. Elimina el exceso de agua de las prendas más gruesas, sin escurrirlas.
• Seca siempre la lana colocándola en horizontal sobre una toalla para absorber el exceso de agua y conservar su forma. Guarda las prendas dobladas en cajones con bolitas de naftalina. Usa un peine para lana para conservar su suavidad.